Sandia
🍉 Sandía
Cómo cultivar sandía: siembra, cuidados y cosecha
Siembra
- Cuándo: desde fines de septiembre hasta noviembre en el hemisferio sur, cuando ya no hay riesgo de heladas y la tierra está tibia.
- Sol: pleno, al menos 8 horas. Ama el calor.
- Cómo: directamente en la huerta, a 2 o 3 cm de profundidad, con 3 a 5 semillas por hoyo, y después se deja la planta más fuerte. También puedes hacer semilleros y trasplantar cuando tengan 2 o 3 hojas verdaderas.
- Espacio: cada planta necesita de 3 a 4 m². Con 15 a 20 m² caben entre 4 y 6 plantas, en montículos separados unos 2 metros.
- Tierra: es muy exigente en nutrientes, así que enriquécela con bastante compost o humus antes de sembrar.
¿Se puede colgar en una cerca de alambre?
Sí, y es una buena forma de aprovechar el espacio. Lo importante:
- Elige variedades de frutos pequeños (de 1 a 3 kg), como la Sugar Baby.
- Las guías no se sujetan solas del todo: átalas con tiras de tela suave o cintas a medida que crecen.
- Cuando cada fruto tenga el tamaño de un puño o una naranja, hazle una hamaca con una media de nailon, una malla o un trozo de tela, y átala a la cerca. Si no, el peso rompe el tallo.
- La cerca tiene que ser muy firme. Y como en altura las plantas se secan más rápido, riega con un poco más de frecuencia.
En comparación con la calabaza, la sandía ocupa menos espacio: sus guías son más delgadas y se extienden de 2 a 3 metros, frente a los 4 o 5 de la calabaza.
Ciclo y cosecha
- Duración: de 3 a 4 meses desde la siembra. Si se siembra a fines de octubre, se cosecha entre fines de enero y febrero.
- Floración: a las 6 u 8 semanas. Desde que el fruto cuaja hasta que madura pasan de 30 a 40 días.
- Riego: poco pero frecuente al principio; profundo cada 3 o 4 días durante la floración; y menos cuando los frutos ya están grandes, lo que concentra el azúcar.
- Polinización: tiene flores masculinas y femeninas separadas. Si las femeninas (las que tienen una bolita debajo) se caen sin cuajar, puedes polinizar a mano con un pincel por la mañana.
- Abono: compost al inicio y algo rico en potasio durante la floración. Evita el exceso de nitrógeno.
¿Cómo saber si está lista?
- El zarcillo más cercano al fruto está seco y marrón.
- La parte que apoya en el suelo pasó de blanca a amarillo cremoso.
- Al golpearla suavemente suena hueca y grave.
Corta el pedúnculo con unas tijeras, dejando unos centímetros pegados al fruto. La sandía no sigue madurando después de cosechada, así que hay que esperar el punto justo.
Plagas y enfermedades de la sandía
- Oídio: polvillo blanco sobre las hojas. Se previene con buena ventilación y riego en la base. Se puede rociar leche diluida (1 parte de leche por 9 de agua) o bicarbonato con unas gotas de jabón.
- Mildiu: manchas amarillas en las hojas, común con humedad y días nublados. Riega por la mañana y retira las hojas muy afectadas.
- Pudrición del cuello: causada por hongos del suelo con calor y encharcamiento. Evita el exceso de agua.
- Pulgones: se eliminan con agua a presión o jabón potásico.
- Araña roja y vaquitas (diabróticas): la primera ataca con calor seco; las segundas comen hojas y plántulas. Cubre las plantitas nuevas con tul ligero hasta que florezcan.
- Hormigas: coloca una barrera de ceniza o canela desde el principio.
Consejo general: revisa las plantas una vez por semana, mirando también debajo de las hojas. Cuanto antes se detecta un problema, más fácil es resolverlo.
🖤 Hojas cubiertas de negro: la fumagina
[Fotos: hojas de gardenia y de monstera con la capa negra]
En mi jardín aparecieron hojas cubiertas de una capa negra y polvorienta, tanto en una gardenia como en una monstera. Se trata de fumagina (también llamada moho negro u hollín).
¿Qué es?
Es un hongo que no ataca directamente a la planta. Crece sobre la melaza azucarada que dejan los insectos chupadores, como las cochinillas, los pulgones o la mosca blanca. Tapa la luz de las hojas y debilita la planta, y si no se eliminan los insectos, vuelve a aparecer.
Cómo combatirla paso a paso
- Busca los insectos. Mira el envés de las hojas, los tallos y los brotes tiernos. Busca bultitos marrones y planos (cochinilla), motitas de algodón blanco (cochinilla algodonosa), moscas blancas diminutas o pulgones.
- Controla las hormigas. Si suben por la planta, es una pista importante: "crían" a estos insectos por la melaza. Coloca una barrera de ceniza o canela en la base.
- Pulveriza con algo suave. Agua con jabón potásico, o con una cucharadita de detergente neutro por litro, o aceite de neem. Repite cada 7 a 10 días durante 3 o 4 semanas. Hazlo muy temprano por la mañana o al atardecer, nunca con sol fuerte, y prueba primero en unas pocas hojas.
- Limpia las hojas. En la monstera, pasa un paño húmedo con agua jabonosa. En la gardenia, el mismo pulverizador irá despegando la capa.
- Poda las ramas muy afectadas de la gardenia y deja más espacio entre las ramas para que circule el aire.
Una vez que los insectos desaparecen, la fumagina se va soltando sola y las hojas nuevas salen limpias.
